
De El infierno
musical (1971)
PIEDRA FUNDAMENTAL
No puedo hablar con mi voz sino con mis voces.
. Sus ojos eran la entrada
del templo, para mí, que soy errante, que amo y muero. Y hubiese
cantado hasta hacerme una con la noche, hasta deshacerme desnuda en la
entrada del tiempo.
. Un canto que atravieso
coma un túnel.
. Presencias inquietantes,
. gestos de figuras que
se aparecen vivientes por obra de un lenguaje activo que las alude, signos
que insinúan terrores insolubles.
. Una vibración
de los cimientos, un trepidar de los fundamentos, drenan y barrenan,
. y he sabido dónde
se aposenta aquello tan otro que es yo, que espera que me calle para tomar
posesión de mí y drenar y barrenar los cimientos, los fundamentos,
. aquello que me es adverso
desde mí, conspira, toma posesón de mi terreno baldío,
. no,
. . . he de hacer algo,
. no,
. . . no he de hacer
nada,
. algo en mí no
se abandona a la cascada de cenizas que me arrasa dentro de mí con
ella que es yo, conmigo que soy ella y que soy yo, indeciblemente distinta
de ella.
. En el silencio mismo
(no en el mismo silencio) tragar noche, una noche inmensa inmersa en el
sigilo de los pasos perdidos.
. No puedo hablar para
nada decir. Por eso nos perdemos, yo y el poema, en la tentativa inútil
de transcribir relaciones ardientes.
. ¿A dónde
la conduce esta escritura? A lo negro, a lo estéril, a lo fragmentado.
. Las muñecas
desventradas por mis antiguas manos de muñeca, la desilusión
al encontrar pura estopa (pura estepa tu memoria): el padre, que tuvo que
ser Tiresias, flota en el río. Pero tú, ¿por qué
te dejaste asesinar escuchando cuentos de álamos nevados?
. Yo quería que
mis dedos de muñeca penetraran en las teclas. Yo no quería
rozar, como una araña, el teclado. Yo quería hundirme, clavarme,
fijarme, petrificarme. Yo quería entrar en el teclado para entrar
adentro de la música para tener una patria. Pero la música
se movía, se apresuraba. Sólo cuando un refrán reincidía,
alentaba en mí la esperanza de que se estableciera algo parecido
a una estación de trenes, quiero decir: un punto de partida firme
y seguro; un lugar desde el cual partir, desde el lugar, hacia el lugar,
en unión y fusión con el lugar. Pero el refrán era
demasiado breve, de modo que yo no podía fundar una estación
pues no contaba más que con un tren algo salido de los rieles que
se contorsionaba y se distorsionaba. Entonces abandoné la música
y sus traiciones porque la música estaba más arriba o más
abajo, pero no en el centro, en el lugar de la fusión y del encuentro.
(Tú que hiciste mi única patria ¿en dónde buscarte?
Tal vez en este poema que voy escribiendo.)
. Una noche en el circo
recobré un lenguaje perdido en el momento que los jinetes con antorchas
en la mano galopaban en ronda feroz sobre corceles negros. Ni en mis sueños
de dicha existirá un coro de ángeles que suministre algo
semejante a los sonidos calientes para mi corazón de los cascos
contra las arenas.
. (Y me dijo: Escribe;
porque estas pakzbras son fieles y verdaderas. )
. (Es un hombre o
una piedra o un árbol el que va a comenzar el canto...)
Y era un estremecimiento suavemente trepidante (lo
digo para aleccionar a la que extravió en mí su musicalidad
y trepida con más disonancia que un caballo azuzado por una antorcha
en las arenas de un país extranjero).
. Estaba abrazada al
suelo, diciendo un nombre. Creí que me había muerto y que
la muerte era decir un nombre sin cesar.
. No es esto, tal vez,
lo que quiero decir. Este decir y decirse no es grato. No puedo hablar
con mi voz sino con mis voces. También este poema es posible que
sea una trampa, un escenario más.
. Cuando el barco alteró
su ritmo y vaciló en el agua violenta, me erguí como la amazona
que domina solamente con sus ojos azules al caballo que se encabrita (¿o
fue con sus ojos azules?). El agua verde en mi cara, he de beber de ti
hasta que la noche se abra. Nadie puede salvarme pues soy invisible aun
para mí que me llamo con tu voz. ¿En dónde estoy?
Estoy en un Jardín.
. Hay un jardín.
EL DESEO DE LA PALABRA
La noche, de nuevo la noche, la magistral sapiencia
de lo oscuro, el cálido roce de la muerte, un instante de éxtasis
para mí, heredera de todo jardín prohibido.
. Pasos y voces del lado
sombrío del jardín. Risas en el interior de las paredes.
No vayas a creer que están vivos. No vayas a creer que no están
vivos. En cualquier momento la fisura en la pared y el súbito desbandarse
de las niñas que fui.
. Caen niñas de
papel de variados colores. ¿Hablan los colores? ¿Hablan las
imágenes de papel? Solamente hablan las doradas y de ésas
no hay ninguna por aquí.
. Voy entre muros que
se acercan, que se juntan. Toda la noche hasta la aurora salmodiaba: Si
no vino es porque no vino. Pregunto. ¿A quién? Dice que
pregunta, quiere saber a quién pregunta. Tú ya no hablas
con nadie. Extranjera a muerte está muriéndose. Otro es el
lenguaje de los
agonizantes.
. He malgastado el don
de transfigurar a los prohibidos (los siento respirar adentro de las paredes).
Imposible narrar mi día, mi vía. Pero contempla absolutamente
sola la desnudez de estos muros. Ninguna flor crece ni crecerá del
milagro. A pan y agua toda la vida.
. En la cima de la alegría
he declarado acerca de una música jamás oída. ¿Y
qué? Ojalá pudiera vivir solamente en éxtasis, haciendo
el cuerpo del poema con mi cuerpo, rescatando cada frase con mis días
y con mis semanas, infundiéndole al poema mi soplo a medida que
cada letra de cada palabra haya sido sacrificada en las ceremonias del
vivir.
LA PALABRA DEL DESEO
Esta espectral textura de la oscuridad, esta melodía
en los huesos, este soplo de silencios diversos, este ir abajo por abajo,
esta galería oscura, oscura, este hundirse sin hundirse.
. ¿Qué
estoy diciendo? Está oscuro y quiero entrar. No sé qué
más decir. (Yo no quiero decir, yo quiero entrar.) El dolor en los
huesos, el lenguaje roto a palabras, poco a poco reconstituir el diagrama
de la irrealidad.
. Posesiones no tengo
(esto es seguro; al fin algo seguro). Luego una melodía. Es una
melodía plañidera, una luz lila, una inminencia sin destinatario.
Veo la melodía. Presencia de una luz anaranjada. Sin tu mirada no
voy a saber vivir, también esto es seguro. Te suscito, te resucito.
Y me dijo que saliera al viento y fuera de casa en casa preguntando si
estaba.
. Paso desnuda con un
cirio en la mano, castillo frío, jardín de las delicias.
La soledad no es estar parada en el muelle, a la madrugada, mirando el
agua con avidez. La soledad es no poder decirla por no poder circundarla
por no poder darle un rostro por no poder hacerla sinónimo de un
paisaje. La soledad sería esta melodía rota de mis frases.
LA PALABRA QUE SANA
Esperando que un mundo sea desenterrado
por el lenguaje, alguien canta el lugar en que se forma el silencio. Luego
comprobará que no porque se muestre furioso existe el mar, ni tampoco
el mundo. Por eso cada palabra dice lo que dice y además más
y otra cosa.
NOMBRES Y FIGURAS
La hermosura de la infancia
sombría, la tristeza imperdonable entre muñecas, estatuas,
cosas mudas, favorables al doble monólogo entre yo y mi antro lujurioso,
el tesoro de los piratas enterrado en mi primera persona del singular.
.
No se espera otra cosa que música y deja, deja que el sufrimiento
que vibra en formas traidoras y demasiado bellas llegue aI fondo de los
fondos.
.
Hemos intentado hacemos perdonar lo que no hicimos, las ofensas fantásticas,
las culpas fantasmas. Por bruma, por nadie, por sombras, hemos expiado.
. Lo
que quiero es honorar a la poseedora de mi sombra: la que sustrae de la
nada nombres y figuras.
EL INFIERNO MUSICAL
Golpean con soles
Nada se acopla con nada aquí
Y de tanto animal muerto en el cementerio de huesos
filosos de mi memoria
Y de tantas monjas como cuervos que se precipitan
a hurgar entre mis piernas
La cantidad de fragmentos me desgarra
Impuro diálogo
Un proyectarse desesperado de la materia verbal
Liberada a sí misma
Naufragando en sí misma
L´OBSCURITÉ DES
EAUX
Escucho resonar el agua que
cae en mi sueño. Las palabras caen como el agua yo caigo. Dibujo
en mis ojos la forma de mis ojos, nado en mis aguas, me digo mis silencios.
Toda la noche espero que mi lenguaje logre configurarme. Y pienso en el
viento que viene a mí, permanece en mí. Toda la noche he
caminado bajo la lluvia desconocida. A mí me han dado un silencio
pleno de formas y visiones (dices). Y corres desolada como el único
pájaro en el viento.
EN UN EJEMPLAR DE "LES
CHANTS DE MALDOROR"
Debajo de mi vestido ardía
un campo con flores alegres como los niños de la medianoche.
.
El soplo de la luz en mis huesos cuando escribo la palabra tierra. Palabra
o presencia seguida por animales perfumados; triste como sí misma,
como el suicidio; y que me sobrevuela como una dinastía de soles.
ENDECHAS I
El lenguaje silencioso engendra
fuego. El silencio se propaga, el silencio es fuego.
. Era
preciso decir acerca del agua o simplemente apenas nombrarla, de modo de
atraerse la palabra agua para que apaguen las llamas de silencio.
. Porque
no cantó, su sombra canta. Donde una vez sus ojos hechizaron mi
infancia, el silencio al rojo rueda como un sol.
.
En el corazón de la palabra lo alcanzaron; y no puedo narrar el
espacio ausente y azul creado por sus ojos.
ENDECHAS II
Con una esponja húmeda de lluvia gris borraron
el ramo de lilas dibujado en su cerebro.
. El signo de su estar
es la enlutada escritura de los mensajes que se envía. Ella se prueba
en su nuevo lenguaje e indaga el peso del muerto en la balanza de su corazón.
ENDECHAS III
Y el signo de su estar crea el corazón de la
noche.
Aprisionada: alguna vez se olvidarán las culpas,
se emparentaéán los vivos y los muertos. Aprisionada: no
has sabido prever que su final iría a ser la gruta a donde iban
los malos en los cuentos para niños.
Aprisionada: deja que se cante como se pueda y se
quiera. Hasta que en la merecida noche se cierna la brusca desocultada.
A exceso de sufrimiento exceso de noche y de silencio.
ENDECHAS IV
Las metáforas de asfixia
se depojan del sudario, el poema. El terror es nombrado con el modelo delante,
a fin de no equivocarse.
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